
La música auténtica es el silencio.La primera nota de la Quinta Sinfonía de Beethoven surge del silencio.
Hay un silencio que es una respuesta, un silencio que es más verdadero que las palabras. Esto hace recordar el pasaje de Lao Tsé: “El que sabe no habla: el que habla no sabe”. Hay que tener precaución de no darle a las palabras un significado que no tienen. Es difícil no ver la doble ironía al hablar del silencio.
lunes, 13 de octubre de 2008
Silencio, sin palabras...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario